Los cuentos en lengua Embera son más que historias: son caminos antiguos que aún guardan el eco de quienes han caminado la selva, el río y la montaña.
Cada palabra que leerás aquí nace del corazón de la comunidad embera katío, de sus mayores, de sus niños y de las voces que siguen cuidando la lengua para que nunca se apague.
Este cuento fue creado por miembros del resguardo, y llega hasta ti como un regalo. Un regalo hecho de memoria, de imaginación y de la fuerza de un pueblo que ha sabido escuchar la naturaleza para aprender de ella. Te invitamos a leer con calma, a dejar que las imágenes y los sonidos de la lengua Embera acompañen tu imaginación. Aquí cada frase es una ventana a otra manera de ver la vida; una forma hermosa y profunda de entender cómo las palabras pueden cuidar la tierra, la familia y la historia.
eterre maude eterre yiabú
La gallina y el huevo del ganso
Autora: Luz Dávila Palomeque

maubosi boosi maude dinka bosi deeda boosi aba eterre maude buu eterre bosima juasoma eteumu maude guayabuma ü eteumo.
Había una vez en una pequeña aldea vivía una gallina y esa gallina tenía 5 huevos y de repente apareció un huevo distinto y la gallina no hizo caso y siguió calentando los huevos.

ibarabú maude a eterre acabasebasi maude guasi asima eterumu maude criecide aterchake maude sausi uba eter chake mindamaude chicuabenaba aria burlabadade.
El día que nacieron los pollitos, salió uno muy feo y todos los animales de la aldea se burlaban de él porque era muy feo.

eter suar aria minda budeba naude etercuar aria aburribu maudeba allietercuar cuasi deda jau etercuar adadasi idi maudeba nesideba anobosi ome aba bosideba yorobade etercuarchake.
El pollito se puso triste y decidió irse de la aldea, el pollito caminó y caminó hasta que llegó a un lago y vio dos gansos en el lago y el pollito se acercó y se miró en el agua y dijo todos tienen razón, soy muy feo.

maude baniade unosima maude jomma wauma kuita funuma mü midabu maude eara peuasima maude eter warwarisi ichia unisima eterwarüe jau eterwe mipitabowe maude bosideba unibeneba baisima eter kiriabaride.
Y pasaron los tiempos y el pollito creció y se dio cuenta que no era un pollito sino un hermoso ganso y que había caído por equivocación en el nido de la gallina.

